Efecto discoteca llena o qué pereza Facebook, Google+, Twitter,…

Facebook, Twitter, LinkedIn, Instagram… Son redes sociales y plataformas con cada vez más usuarios. Eso no es ninguna sorpresa.

Para muchas personas estos servicios son “un sitio más” al que acudir diariamente, tanto desde el ordenador fijo o portátil como desde el Smartphone o tableta y cuantas más estén, más fácil será localizar a las que conocemos y más popular se vuelve el sitio. Es como una discoteca que se llena más y más. ¿Es eso siempre algo positivo? Pensemos… ¿Es una oportunidad para otras redes más pequeñas? Creo que sí.

Efecto discoteca llena

Discoteca vacía

Discoteca vacía

Se habla del “efecto discoteca vacía” (por ejemplo en Facebook), por el que las personas no se inscriben o usan un servicio porque no están sus conocidos pero ¿alguien se ha planteado cuántos dejan de utilizar otros por estar demasiado masificados, es decir, debido a que la discoteca está llena?

El incremento del número de contactos/amigos/seguidores/, provoca un aumento de las interacciones y de que alguna manera nos tengan localizados.

Las últimas semanas, por circunstancias personales y profesionales, he tenido muchas cosas que hacer, lo que ha limitado mi tiempo en redes por la simple cuestión de que los días siguen teniendo 24 horas y alguna, al menos, hay que emplearla en dormir.

Conforme pasaban los días, era más y más consciente de que habría decenas y decenas de menciones, avisos y notificaciones en Facebook, Twitter, Google+, etc. pendientes de su lectura y, como a muchas otras personas, me gusta leer todas y cada una.

Notificaciones, notificaciones, notificaciones...

Notificaciones…

Como, además, el sistema de notificaciones de Facebook y Google+ es, en mi opinión, mejorable tal y como explicaba en este artículo “5 ideas para mejorar las notificaciones. Carta abierta a Facebook y Google” (en cuanto haces clic, ya desaparece el número de avisos por leer) era “entrar o no entrar” y, al no hacerlo, la bola se hacía más y más grande, provocando una cierta “pereza” y, por qué no decirlo, también un poco de ansiedad. Este fenómeno me lo han confirmado otros usuarios habituales de redes sociales.

Otro inconveniente derivado de la masificación de las redes y de los contactos es que se puede llegar a tener la sensación de estar “controlado”, ya que lo que se publica, lo pueden ver muchas personas y lo cierto es que el alcance es mucho mayor del que pensamos. No hablo de evidentemente de decir que estoy de fiesta cuando debería estar en el trabajo, se presupone por supuesto seriedad. Es difícil de describir, es una sensación…

Estar expuestos a las informaciones de un número creciente de usuarios también provoca un cierto grado de “infoxicación” o intoxicación por la sobredosis de datos, teniendo en ocasiones la sensación de que por no estar, nos perdemos informaciones interesantes (cuando, realmente, si hay algo muy relevante suele aparecer repetido antes o después).

Que estas plataformas estén cada vez más llenas dificulta también ese trato inicial personal que se podía tener “al principio”, por lo que en ocasiones, igual que en una discoteca, apetece más ir a otro sitio más tranquilo con menos “gente”. Es ahí donde creo que las redes nuevas, minoritarias o, también, aquellas en las que tenemos menor presencia, pueden salir reforzadas, ya que las menciones e interacciones serán mucho menores y costará menos dedicación entrar a revisarlas. También es más fácil que los demás estén atentos a nuestras publicaciones por pura estadística (es el mismo efecto que describía en “El día Twitter se haga mayor”). En mi caso, durante esos días de poco tiempo usé más la nueva Super o Vine.

La reflexión de todo esto es que esta sensación es probable que se acabe extendiendo más y más a otros usuarios, que puede ser que acaben buscando otras redes más personales o reorganizándose en grupos. Veremos qué pasa… ¿Te has sentido así también alguna vez?

Imagen inicial: Crowd at exhibition Shutterstock.

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4 respuestas a Efecto discoteca llena o qué pereza Facebook, Google+, Twitter,…

  • Buenas, estoy totalmente de acuerdo contigo. De hecho, yo hace ya varios años en los que mi participación en las redes sociales se limita a entrar una vez al mes (a veces ni eso). Cuanto más uso haces de ella, más actividad se genera y más tiempo te requiere. Se autoalimenta, así que llega un momento en que te queda la sensación de que o pasas todo el rato en ellas, o no te da tiempo a atender toda esa actividad que genera. Así que yo personalmente opté por desconectarme de las redes sociales, y sólo las uso para cosas puntuales.

    Y la verdad, aunque era entretenido, tampoco las echo de menos. Como bien has indicado, el día sigue teniendo 24 horas; y es lo que hay.

    Saludos

    • Buenas noches, Scherzo

      La opción que comentas es una muy buena alternativa si lo puedes hacer: me explico: dependiendo de la actividad profesional que hagas, en muchas ocasiones es casi una obligación mantenerse al día de las novedades y de todo lo que ocurre. El punto clave es conseguir encontrar el equilibrio exacto entre estar y no estar. De todas maneras, creo que es algo que nos pasará a todos antes o después a medida que las redes más grandes para la persona sigan creciendo.

      Muchas gracias por tu aportación, visita y por dejarlo como comentario. Tus opiniones siempre son muy juiciosas.

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