¿Se puede recuperar un fichero de Word no guardado tras cerrar el programa en Windows? La respuesta es sí en muchos casos, y es que a pesar de que el procesador de textos Word de Microsoft dispone de su propio sistema de autoguardado, es posible que, por error, cerremos un fichero de Word sin haber salvado los últimos cambios debido a una acción manual (un despiste y en lugar de decir “Guardar” le damos a “No guardar”) o debido a un error inesperado en el programa, lo que incluye, por ejemplo, un corte en la alimentación eléctrica del PC.
Existen varias maneras de recuperar estos ficheros de Word no guardados.
Todas las maneras a las que haremos referencia en este artículo utilizan exclusivamente Microsoft Word en Windows y nada más (me refiero a no es necesario emplear programas adicionales).
Es importante saber que si guardamos el fichero en OneDrive en una suscripción de Office 365 y la extensión del fichero es .docx, se habilita la opción de autoguardado en Word, por lo que, para bien o para mal, cualquier cambio o modificación será inmediatamente guardada y enviada a la nube de Microsoft (aunque siempre se puede recurrir a versiones anteriores del archivo en OneDrive).
En este caso no hay opción a no darle a guardar, por lo que la única opción de cerrado incorrecto es por error del propio Word u otras causas ajenas a él, como, por ejemplo, que haya un corte de corriente eléctrica.
Por tanto, en caso de que se haya producido un error del programa o un corte de corriente (u otro problema software o hardware), pulsando la combinación de teclas Ctrl + Alt + Supr se abre una pantalla desde la que se puede lanzar el Administrador de Tareas de Windows.
Desde la pestaña “Procesos” puedes finalizar (seleccionarlo y hacer clic en “Finalizar tarea”) uno por uno todos los procesos que sean “Microsoft Word”, “Winword.exe”, “Word” o similares.
Eso sí, antes de hacerlo, asegúrate de que no contienen otros ficheros sin guardar para no extender el problema a más archivos.
Tras cerrar los procesos y volver a abrir Word, es bastante probable que indique que hay ficheros no guardados que pueden ser recuperados (o, si está activada la opción de autoguardado en OneDrive, si se abre de nuevo el fichero, se podrá recuperar toda la información).
Si con esto no se soluciona, se puede pasar al método 2.
Es posible configurar Microsoft Word (opción que suele estar desmarcada por defecto) para que guarde siempre una copia de seguridad con extensión WBK de manera automática.
Si teníamos activada esta opción, no hay más que buscar el fichero con extensión WBK:
Si tras la búsqueda se localiza algún fichero con el nombre «Copia de seguridad de» y tras ella el nombre del fichero que falta, se puede abrir. Por lo general, está asociado con el programa Microsoft Word.
En caso de que no esté asociado a Microsoft Word, lo más sencillo es darle al botón derecho sobre el fichero > Abrir con… > Y en la lista de programas que se despliega, elegir “Microsoft Word”.
En caso de no localizar el fichero o que éste no contenga los datos actualizados que se introdujeron en Word, se debe pasar al método 4.
Este método es uno de los más efectivos y que me ha permitido en más ocasiones llegar a recuperar un fichero de Word que se había guardado descartando los cambios (la última vez hace pocos días, cuando trabajando en el tren, por accidente le di a cerrar sin guardar, perdiendo más de media hora de trabajo que conseguí recuperar).
Hay que señalar que los nombres de archivo de autorrecuperación de Microsoft Word tienen la extensión. ASD.
Al abrir Word, y de manera predeterminada, Word intenta localizar los ficheros de autorrecuperación para informar de la posible existencia de datos no guardados. Todos los que encuentra, aparecen en el panel de tareas de recuperación de documentos, pero que no aparezcan no quiere decir que no haya más en el disco duro del equipo.
Para intentar ver cuáles son esos ficheros, una opción es:
Word para Office 365, Word 2019, Word 2016 y Word 2013
Word 2010
Si de esta manera el fichero sigue sin parecer, sigue habiendo esperanzas (lo digo con conocimiento de causa). El siguiente recurso siguiente es buscarlos a mano.
Hay que abrir el explorador de Windows e ir a la unidad c: (si es donde está instalado Windows) y en la esquina superior derecho (recuadro de búsqueda) teclear *.asd. Tras un rato buscando, deberían aparecer los que haya en el equipo.
Otra opción es hacerlo desde la consola de comandos, abriéndola y tecleando dir /s /a *.asd. Según los resultados obtenidos, hay que anotar la ruta en la que se encuentran para abrirlos a continuación.
Si no encuentra ningún resultado, hay que pasar al método 5.
Si aparece alguno, hay que hacer doble clic sobre el fichero y Abrir con > Word, o si se ha encontrado con la consola de comandos, anotar la ruta y en Word darle a la opción archivo > abrir > examinar > acceder a la ruta donde está el archivo y si no aparece, en el desplegable seleccionar “Todos los archivos” y abrir el fichero de extensión .asd. A continuación, si es el archivo deseado, seleccionar Archivo > Guardar como… en otra ubicación y listo.
Si así no se consigue, el tema se complica, si bien se puede probar el método 5:
Word guarda en ocasiones archivos temporales con la extensión .tmp.
Para localizar estos ficheros, hay que abrir el explorador de Windows e ir a la unidad c: (si es donde está instalado Windows) y en la esquina superior derecho (recuadro de búsqueda) teclear *.tmp. Tras un rato buscando, deberían aparecer los que haya en el equipo.
Hay que tener en cuenta que la extensión .tmp no es exclusiva de Word, por lo que es posible que haya más de otras aplicaciones. Por la fecha y hora y ubicación se puede intentar averiguar si está el que contiene la información que se intenta recuperar del Word que se cerró sin guardar.
Word guarda a veces archivos temporales Word con un nombre que empieza por ~.
Para encontrar estos ficheros, hay que abrir el explorador de Windows e ir a la unidad c: (si es donde está instalado Windows) y en la esquina superior derecho (recuadro de búsqueda) teclear ~. Tras un rato buscando, deberían aparecer los que se encuentren en el equipo.
Para teclear ~ se puede dejar pulsada la tecla alt y, sin soltarla y teniendo el teclado numérico activado, pulsar las teclas 0, 1, 2 y 6 (y soltar la tecla alt).
Por la fecha y hora y ubicación se puede intentar averiguar si está el que contiene la información que se intenta recuperar del Word que se cerró sin guardar.
Este método 7 ya es para casos más “desesperados” en los que se quiere recuperar un fichero de Word no guardado y en el que con los anteriores (lo habitual en los casos que he gestionado es quedarse en el método 5) no se han obtenido resultados satisfactorios.
En este caso, el método pasa por intentar recuperar los ficheros de autorrecuperación o temporales borrados del disco duro, y para ello se puede recurrir y seguir los pasos indicados en PhotoRec: cómo recuperar ficheros del disco duro o incluso de la memoria, pero en lugar de buscar fotos, localizar ficheros .asd, .wbk, .tmp o ~.
Como el disco duro del equipo está continuamente trabajando, es posible que los datos de un fichero borrado sean sobrescritos por otro, pero siempre queda el recurso de intentar usar PhotoRec, que recupera archivos borrados gratis, para ver si encuentra algo. Evidentemente, los ficheros que recupere es muy recomendable que se guarden, conforme se van encontrando, en una memoria USB externa.
Una vez localizados los ficheros .asd, .wbk o temporales (.tmp o ~), se debe proceder como se explica en los diferentes apartados del texto para intentar recuperar archivos de Word no guardados o perdidos.
He borrado un documento que no tenia guardado en ningún sitio, lo abrí y empecé a escribir, me falló el word se salió y entre bien, pero ya por nervios le di a la x y cerre sin guardar! No hay posibilidad verdad?
Sí. Mira lo que explico.