Abróchense los cinturones y, por favor, NO apaguen sus teléfonos móviles

MóvilPoco a poco comenzamos a dejar atrás las entrañables fiestas navideñas. Es muy posible que Papá Noel (o los más autóctonos Reyes Magos) nos hayan dejado debajo del árbol “con la colaboración” de familiares, nuestra pareja o amigos, un móvil nuevo que queramos usar en todas partes y a todas horas.

Uno de los sitios (se me ocurre otro, pero no procede en esta columna, quizá si Miguel Font continúa cierta serie de artículos…) donde no podremos utilizarlo es en un avión. Nada más sentarnos se nos comunica que el teléfono debe estar apagado desde el cierre de puertas hasta la llegada a la terminal de destino (aunque a veces haya despistados que los dejan encendidos, como vez que una señora sentada a mi lado a medio vuelo me pidió si le podía cambiar la tarjeta SIM de su móvil… ¡y no lo había desconectado!).

“Tanto el móvil como otros dispositivos electrónicos deben permanecer apagados para evitar interferencias con los instrumentos de vuelo”, nos dicen. Por otra parte no viene nada mal estar “desconectado” (literalmente) de todo durante un rato. Pero la vida es cambio y ese merecido relax aéreo puede convertirse muy pronto en el mismo “infierno” de tonos y politonos sonando y gente vociferando como ocurre en la calle, el bus, en la oficina, etc…

Las líneas aéreas se preparan para abrir las puertas de sus aviones a la telefonía móvil y es que resulta una interesante fuente de ingresos adicionales, así como un valor añadido a los pasajeros.

El año pasado la compañía Emirates, con base en Dubai, instaló una nueva tecnología para permitir las llamadas a bordo de algunos de sus Boeing 777 y este año Air France, KLM, Qantas y la aerolínea de bajo coste Ryanair esperan hacer lo mismo.

El problema tecnológico es que los aviones vuelan tan alto que no hay cobertura terrestre y el móvil emite con tanta más potencia cuanta peor cobertura tenga, de ahí que si todos los pasajeros conectasen sus terminales, la amenaza de interferencia con los instrumentos de vuelo se volvería real. No conviene olvidar que un móvil transmite una señal indicando que está disponible aún cuando no recibe llamadas o mensajes.

Los nuevos sistemas instalados en los aviones recogerán la señal de los teléfonos del avión (y como será una antena cercana –a pocos metros-, éstos emitirán con poca potencia) y la enviarán vía satélite a las antenas terrestres, que, a su vez, encaminarán la llamada hasta el teléfono de nuestro interlocutor.

Para alivio de los que les guste volar en silencio, diremos que no se podrán realizar llamadas hasta que la aeronave alcance los tres mil metros (lo que les da un cierto margen para quedarse dormidos tras el despegue), ya que de lo contrario los móviles podrían recibir todavía señal de las antenas terrestres y provocar las interferencias ya comentadas.

Otra limitación es que de momento el número máximo de pasajeros que pueden estar “dando el viaje” simultáneamente es de unos pocos. Los demás quedarán en una lista de espera hasta que se libere alguna de las conexiones disponibles.

Respecto al precio, aseguran que será similar a las llamadas intercontinentales (entre 1,5 y 3€ /min. según el operador) y los SMS sobre 60 céntimos y se cargarán directamente en la factura telefónica como cualquier otra llamada (me imagino que una parte será para la compañía aérea).

Lo que está claro es que hablando desde el avión en pleno vuelo, la frase de “voy volando” adquirirá una doble connotación reservada hasta la fecha a la parte más pudiente de nuestra sociedad… ¡Viva la tecnología !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguir a ChristianDvE en Twitter
 TwitterFacebook YouTubePinterestInstagramFeed
Periscope
Recibe por correo electrónico los nuevos contenidos para no perderte ninguno

Dirección de mail:

Sígueme (si quieres) también en Feedly
Archivos
Creative Commons
Los contenidos de este blog se encuentran bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.
Hosting por Raiola.