El hogar del futuro

CasaEn muchas películas se presenta el hogar del futuro como lleno de robots que nos ayudan a pasar la aspiradora, limpiar la casa o incluso preparar la comida. Estamos en el año 2003 y de momento parece que las cosas no van por ese camino. Salvo un proyecto de una importante empresa japonesa de fabricar mascotas electrónicas-robot (que de momento y en España, por lo que yo sé, no tiene demasiada aceptación todavía) la tendencia general es a crear lo que llaman “hogar inteligente”.

¿Qué es un hogar inteligente? Es una casa que intenta hacer la vida de las personas que viven en él lo más sencilla posible (sin robots). Existen diferentes proyectos en curso e incluso pruebas piloto. Estas casas inteligentes tendrían -¡ cómo no!- un ordenador central que sería el responsable de coordinar las acciones a realizar. Ejemplo de ello podría ser regular la temperatura interior de la casa. “Esto ya lo hace mi calefacción hoy con un sensor de temperatura” se podría pensar. El ordenador podría ir un poco más lejos y llegar a abrir las persianas para regular la entrada de sol o cerrarlas por la tarde-noche para evitar pérdidas térmicas si no estamos en casa. También si por ejemplo hemos estado fuera unos días y de camino a casa queremos encender la calefacción, por medio de un SMS, una llamada telefónica o incluso accediendo vía Internet al “panel de control de la casa” podríamos conectar los radiadores para tener la casa caldeada a nuestra llegada. Son sólo algunos ejemplos.

En conjunción con electrodomésticos inteligentes como lavadoras, lavaplatos, neveras, etc. se podría a llegar a detectar averías antes de que ocurran males mayores. Supongamos que la lavadora pierde un poco agua. Ésta lo detecta y se lo comunica al ordenador central, que informaría al usuario o incluso- con la debida autorización- podría llegar a avisar vía Internet a la empresa fabricante para que manden un técnico, que conocería exactamente qué es lo que le pasa desde que recibe la orden de trabajo, ahorrando mucho tiempo (y dinero) de localizar el problema. Habríamos localizado y reparado la avería seguramente antes de encontrarnos la cocina “encharcada”. Neveras con código de barras o sistemas similares que “recuerdan” qué es lo que metemos en ellas, cubos de basura que mantienen un registro de lo que tiramos. El sistema central coteja ambas informaciones y nos recuerda qué solemos comprar (y ya no nos queda). Y todos esos sistemas interactuando con el usuario de la manera más sencilla posible, llegando a tener incluso la posibilidad de emplear comandos de voz. ¿Suena a ciencia ficción? Sí, pero es lo que viene en los próximos años. La tecnología está ahí y sólo falta aplicarla. El inconveniente principal como siempre es el coste de estos sistemas, aunque, como siempre, un empleo generalizado de este tipo de hogares redundaría en su producción en serie y la correspondiente reducción de precios. En general no debería suponer más de un 2-5% del coste total de una casa.

Sólo el tiempo dirá cómo es la casa del futuro, aunque los expertos consideran que sigue este camino. En cualquier caso si hacia el año 2015 las casas no siguen las directrices aquí descritas, les ruego se pongan en contacto con el autor de este artículo.

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